Nil Moliner: «El nexo que une a todos mis discos es el amor, la pasión y las ganas de hacer siempre la mejor canción posible»

Hay tardes que inspiran. Y la del miércoles pasado fue una de ellas. Era un día aparentemente normal, con un poco más de calor del que tocaría para el mes de mayo, pero eso daba igual. Había algo especial en ese día caluroso de mayo. «Hoy es el día. Hoy toca Nil Moliner», me dijo mi pareja al despedirse cuando el reloj marcaban una hora demasiado temprana para mí. Yo, somnolienta, incapaz de articular cualquier palabra con sentido, le respondí con una sonrisa.

Esa sonrisa es la que consigue despertar Nil Moliner en su público. A lo largo de su trayectoria, ha crecido canción a canción, con diferentes matices y nuevas propuestas llenas de sentimiento, sin perder el toque de optimismo que tanto le caracteriza. Nos ha regalado cuatro discos, con cuatro grandes historias y, gracias El País +, iba a poder disfrutar de un encuentro con uno de los músicos con los que más he conectado en los últimos años.

Su primer Sant Jordi fue el primer concierto al que fui con mi pareja. Con una pandemia que todavía nos pisaba los talones, alzamos la voz tanto como pudimos para que traspasara las mascarillas, y creo que lo conseguimos. Su banda sonora ya forma parte de nuestra historia. El segundo Palau llegó después de un año nada fácil, en el que pudimos celebrar la vida olvidándonos de la realidad que nos esperaba fuera. La música es sanadora, y ahí se demostró. El tercer Palau nos lo perdimos, como se diría ahora, «con mucho FOMO». ¿Cuál será el siguiente?

Nil Moliner, durante el encuentro organizado por El País +

No lo sabemos. Pero sí fuimos testigos de que ese Nil que cogía el mando y apagaba las luces para imaginarse en el Palau Sant Jordi ha hecho su sueño realidad. Un sueño que no tiene límites (como deben ser los sueños), pues tal y como compartió entre risas durante la entrevista, ya fantasea sobre dónde pondrá los fuegos artificiales cuando cante en el Estadi Olímpic. Y desde estas líneas solo puedo desearle que ojalá lo logre, pero si no lo consigue, desde estas líneas también quiero decirle que su música llega a lugares más grandes que ese estadio.

Durante el encuentro no defraudó. Se mostró tan cercano y sincero como siempre. Y después de una charla distendida de la mano del periodista de Los 40 Sergi Sánchez, comenzaron las preguntas del público. Todos aquellos que quisieran plantear alguna cuestión debían levantar la mano y el auditorio del MACBA se convirtió en lo más parecido a un aula escolar donde los alumnos esperaban a hacer la pregunta a su mentor. Una voz por detrás me dijo «tú eres la siguiente» mientras me entregaba el micro. Y el corazón empezó a bombear con fuerza.

Lo que sucedió después fue pura magia. 1 pregunta. 4 respuestas. El abrazo de un aplauso. Y una declaración en toda regla hacia su música: «El nexo que une a todos mis discos es el amor, la pasión y las ganas de hacer siempre la mejor canción posible».

Al salir del encuentro me dirijo a la cafetería donde hacen los mejores croissants de chocolate de la zona, mientras oigo de fondo los skaters tan icónicos de la plaça dels Àngels. Entonces mi mente viaja al pasado y rescata a esa estudiante de periodismo que merodeaba por las calles próximas a su universidad sosteniendo una carpeta roja. A aquella joven dispuesta a comerse el mundo le diría muchas cosas desde la experiencia del presente, pero sobre todo, le recordaría que no deje que nada ni nadie apague la llama que la enciende. En esa luz siempre estará el camino correcto.

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