Todo empieza con esa mujer que está delante de ti. Su mirada fija en tu rostro parece que te esté llamando a gritos, pues no es casual que justo en ese momento decidas alzar la vista para observar, tú también, con más detalle, quiénes van a ser tus compañeros de viaje durante los casi 30 minutos que quedan para llegar a tu destino.
Sentimientos apalabrados
En la vida
En la vida aprendes muchas cosas. Aprendes que incluso los fuertes tienen debilidades y que todo el mundo tiene derecho a equivocarse. Aprendes que muchas personas se cruzarán en tu camino, pero sólo el tiempo tiene la respuesta a la pregunta de si seguirán caminando junto a ti o terminarán por marcharse. De estas últimas personas aprenderás que
pocas cosas son para toda la vida, y que al fin y al cabo, la vida filtra en cada paso aquello que vamos a necesitar para poder seguir avanzando. Sigue leyendo
Ventana de nubes
Son poco más de las 7 de la mañana, los resquicios de luz que se cuelan por la ventana dan la bienvenida al nuevo día, y a su vez, acompañan a los que han optado por dormitar. De hecho, ahora que me doy cuenta, soy la única persona despierta en mi vecindario temporal de tres habitantes, y por lo tanto, la única que está contemplando las vistas de esta pequeña casa: una carretera de nubes que dibuja el camino hacia la ciudad de destino: Amsterdam.
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Detalles a gran escala
Los detalles, en muchas ocasiones, son los que marcan la diferencia en una realidad. Sin embargo, es el conjunto de todos los detalles los que hacen existir a esa realidad en sí. Esto es lo que me transmitió la obra del artista Joan Fontcuberta, «El món neix en cada besada», que toma como lienzo el muro que se alza en la plaza Isidre Nonell de Barcelona, cerca de la Catedral.
Vidas fragmentadas entre ventanillas
Es una mañana absolutamente normal hasta que de pronto ves que el coche de delante pone los cuatro intermitentes. La primera reacción acostumbra a ser reducir la velocidad, tratar de establecer una conexión telepática con el conductor para intentar averiguar qué emergencia puede tener el vehículo y cambiar de carril si es posible para no entorpecer la circulación. La incógnita, sin embargo, se despeja rápido cuando alzas un poco más la vista y confirmas lo que ya intuías: una larga cola de coches obstaculiza tu camino, lo que comúnmente se conoce como una caravana que probablemente hará que llegues tarde a tu destino.
Todo viaje empieza por la maleta
Ese dulce traqueteo que suena al rozar contra el asfalto lo conozco bien. Nada más oírlo, sentimientos de alegría -por el momento-, ilusión -por la aventura- e incertidumbre -por lo que vendrá- se atrincheran en mi estómago, un ejército de sensaciones con sabor a viaje que mi cuerpo canaliza en forma de escalofrío. Sí, conozco bien ese sonido. El suave desliz de las ruedas hacen que me transporte al destino que me espera y embarque antes de tiempo, a través de mi imaginación, una maleta llena de mucha ropa de «por si acaso», pero siempre reservando un gran hueco para guardar todas las experiencias vividas durante el viaje.